Hay veranos que se recuerdan y veranos que se olvidan. Los que se recuerdan suelen tener río, barro, algún pico de emoción y muchas risas, y el Alto Tajo está hecho para ese tipo de veranos. Nuestro parque es el tercero más grande de España. Tiene cañones, barrancos, pozas de agua cristalina, pinares inmensos y un río que en verano invita a meterse en él de todas las formas posibles. Y tiene algo que no todos los destinos de aventura pueden ofrecer: que es perfectamente accesible para familias con niños de cualquier edad.
Aquí van algunas ideas para hacer en familia este verano:
Bajar el Tajo en piragua o canoa
Esta es la actividad estrella del verano en el Alto Tajo, y no es casualidad. El río tiene tramos perfectamente adaptados, con aguas tranquilas y rápidos suaves donde los niños a partir de 5 años pueden participar sin problema. Los guías enseñan todo lo que hay que saber antes de mojaros, y a partir de ahí el río hace el resto.
En el camino os esperan playas de guijarros escondidas, gargantas de roca caliza, y los buitres leonados sobrevolando por encima con sus más de dos metros de envergadura. Ver uno de cerca, desde el agua, es algo que no se olvida.
Las empresas de turismo activo de la zona, como el Centro de Turismo Activo Alto Tajo con sede en Poveda de la Sierra*, organizan estas salidas con grupos familiares durante julio, agosto y septiembre, sin necesidad de un mínimo de personas para apuntarse.
Si estáis pensando en alojaros por la zona, tanto Poveda de la Sierra, como cualquiera de los pueblos de la Mancomunidad, ofrecen hoteles, casas rurales y hasta albergues para todo tipo de grupos. Mira aqui las opciones para descansar antes y después del río.
Snorkel en el río: ver truchas bajo el agua
El Alto Tajo tiene pozas de agua tan limpia y transparente que es posible ponerse unas gafas de buceo y ver el fondo como si fuera un mar del caribe. Con truchas autóctonas navegando a tu lado. El programa estrella de las familias aventureras combina snorkel con descenso de barranco: un recorrido por las aguas cristalinas del Tajo, con pozas donde explorar bajo la superficie, rápidos suaves por los que deslizarse, y una comida en la ribera del río. Un día completo que deja muy buen sabor de boca y una buena historia que contar el primer día de cole.
Mirad esta foto que han compartido en Insta el Camping La Serradora 😍

Espeleología: explorar una cueva con casco y linterna
Bajar a las entrañas del parque es otra de esas experiencias que los niños colocan en la categoría de «lo mejor del verano». El Alto Tajo tiene cavidades naturales preparadas para visitas guiadas en familia: estalactitas, silencio total, oscuridad de verdad y la satisfacción de salir al otro lado habiendo visto algo que muy poca gente ve.
Las empresas locales proporcionan todo el material, casco, frontal, traje y adaptan la dificultad al grupo. No hace falta ninguna experiencia previa. Solo ganas y no tener demasiado miedo a los espacios pequeños y oscuros.
Esta es una actividad especialmente recomendada a partir de 8 años, aunque depende del niño. Los guías saben bien cómo evaluar esto en el momento, así que ¡no dudéis en consultar con ellos!
Senderismo fácil hasta la Laguna de Taravilla
Y como no todo tiene que ser adrenalina, os proponemos también un paseo por La Laguna de Taravilla, uno de esos lugares que justifican por sí solos el viaje: una lámina de agua quieta y color esmeralda, suspendida sobre el cañón del Tajo, rodeada de carrizo y patos azulones. El acceso desde el propio municipio de Taravilla es una ruta sencilla, accesible para niños pequeños, con premio asegurado al final. En wikiloc teneis un montón de rutas para gozar de este entorno, por ejemplo ésta que aúna el Salto de Poveda con esta fantástica laguna. Los meses de julio y agosto es necesario reservar y pagar la tasa a través de la plataforma del Cañón del Tajo.
Llevad bocadillos, prismáticos para las aves y NADA DE PRISA. Esta es la versión contemplativa de la aventura, y tiene muchísima magia.
Peñalén y Villanueva de Alcorcón están muy cerca y son un punto de partida ideal.
Rutas en bici de montaña entre cañones
En el apartado de «Entorno» de ésta web, tenéis un monton de rutas para BTT. El parque tiene pistas forestales perfectas para hacer en familia con bicicletas de montaña. La que bordea el río Tajo entre Zaorejas y Peñalén es especialmente bonita: llana en su mayor parte, con miradores sobre el cañón y zonas de baño para hacer paradas estratégicas. Apta para niños que ya pedaleen con soltura, a partir de unos 8-9 años según el tramo.
Si no lleváis bici propia, preguntad en vuestro alojamiento, la zona tiene varias empresas que alquilan y organizan rutas guiadas.
Observar buitres leonados: gratis, impresionante y sin reserva previa
Esto no requiere organización, ni empresa, ni equipo. Solo llegar a los miradores del cañón y levantar la vista. Los buitres leonados son una presencia casi constante en el Alto Tajo, especialmente en las horas centrales del día cuando aprovechan las corrientes térmicas para planear sin esfuerzo.
El mirador de Zaorejas, el entorno de Peñalén o los acantilados cerca de Poveda de la Sierra son buenos puntos de observación. Ver uno de estos planeadores con más de dos metros de envergadura a poca distancia impresiona incluso a los adultos, y a los niños les parecerá directamente que han visto un pterodáctilo.
El pterodáctilo capturado por Alberto de Francisco:

La base para vuestro verano de aventura
Todas estas actividades se hacen en el corazón del Parque Natural del Alto Tajo. Y los pueblos de la Mancomunidad son la puerta de entrada:
Zaorejas, Peñalén, Poveda de la Sierra, Peralveche, Villanueva de Alcorón, El Recuenco, Huertapelayo, Villar de Cobeta, Armallones y Arbeteta están en el centro de todo esto, con casas rurales donde descansar de verdad entre jornada y jornada.
Dormir aquí es diferente. El silencio es distinto, las estrellas también, y los niños tienen espacio para correr, explorar y aburrirse de ver verde, flora y fauna… Vamos, ese aburrimiento que estimula la imaginación y te llena más que un rato de scroll infinito.
¡Os esperamos!