Museos y centros de interpretación en los pueblos del Alto Tajo
Hay rincones que no se explican solos. En los pueblos de la Mancomunidad del Alto Tajo, el paisaje te envuelve desde el primer kilómetro, pero para entender qué hay detrás de esos cañones, esos pinos y esas piedras, hace falta pararse. Eso es exactamente lo que ofrecen sus museos y centros de interpretación: la clave para leer el territorio.
La Mancomunidad del Alto Tajo agrupa diez municipios de la provincia de Guadalajara (Arbeteta, Peralveche, Armallones, Poveda de la Sierra, El Recuenco, Peñalén, Villanueva de Alcorón, Zaorejas, Villar de Cobeta y Huertapelayo) dentro del Parque Natural del Alto Tajo, uno de los espacios protegidos más grandes de Castilla-La Mancha. Un territorio de alta montaña, bosques de pino laricio, hoces y cultura serrana que merece mucho más que una visita de paso.
Centro de Interpretación del Río Tajo (Zaorejas)
Zaorejas es considerada «la capital» del Alto Tajo, debido a su superficie dentro del parque y su enclave geográfico. No es casualidad, entonces, que aquí se encuentre uno de los centros de interpretación más completos de la zona. El Centro de Interpretación del Río Tajo es un homenaje al río que da nombre a la comarca, y permite conocer su recorrido, sus ecosistemas y su importancia para el ser humano a lo largo de la historia. Se encuentra en el casco urbano del pueblo, junto a la carretera de Villanueva de Alcorón. Imprescindible como primera parada si es tu primera vez en la zona.
Museo Etnográfico (Zaorejas)
A pocos metros del Centro de Interpretación, Zaorejas también cuenta con un Museo Etnográfico que complementa la visita con una mirada a los oficios y costumbres tradicionales de la comarca. Una pareja de espacios que, juntos, dan una visión completa del Alto Tajo: el natural y el humano.
Museo Etnográfico (Poveda de la Sierra)
Poveda de la Sierra conserva su esencia en elementos como la Iglesia Parroquial de San Pedro, el Horno de Pan, las fuentes tradicionales y el Museo Etnográfico, que mantiene viva la memoria de los oficios serranos. El protagonista indiscutible es el oficio de los gancheros: los trabajadores que durante siglos descendían troncos de madera por el río Tajo a golpe de gancho, una tradición declarada de Interés Turístico Regional y que se celebra cada verano con la Fiesta Ganchera. En el museo se pueden ver más de 200 objetos relacionados con esta labor, así como troncos de pinos laricios que pueden alcanzar hasta 40 metros.
(fuente: Madera Sostenible)
Antes de salir: algunos consejos
Consulta antes de ir los horarios de apertura, especialmente fuera de temporada alta. Los centros suelen estar activos de Semana Santa a octubre, con apertura garantizada los fines de semana y festivos. Si visitas en verano, ten en cuenta que entre julio y agosto es necesario reservar aparcamiento en el tramo de Poveda hasta el Puente de San Pedro.
La mejor época para visitar es primavera y otoño: luz espectacular, sin la masificación de agosto y con los ecosistemas en plena actividad.